Bocafan

Así, No.

Por Guido Mazzarelli.


En un encuentro con poco caudal futbolístico y escaso juego colectivo, el xeneize dejó pasar, una vez más, la oportunidad de sumar de a 3 con un rival que se encuentra en la base de la tabla. A pesar de la jerarquía individual de Darío Benedetto que volvió a inventar un gol para su marca personal, los de la ribera no pudieron extender la ventaja con sus escoltas.



Foto: TycSports.com


Muchas especulaciones y críticas asomarán nuevamente en el mundo Azul y Oro. Un pleito en el que los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto no mostraron el temple suficiente para doblegar a un débil rival que se hizo fuerte por la incapacidad del conjunto boquense de apretar y generar fútbol asociado. Es por ello que, aunque estaba todo dado para que el partido se cierre con un 1 a 0 en favor de los visitantes, una ingenuidad de Fernando Zuqui, la cual provocó una pelota parada en ataque para Huracán, permitió que faltando algunos segundos para que finalice el mismo, el globo se encuentre con un penal bien sancionado por el árbitro Darío Herrera.
Muchas aristas analizables dejó entrever el pleito en cuestión. La poca participación de Fernando Gago a la hora de crear el juego que necesitaba el xeneize, vuelve a ser uno de los principales problemas del equipo. Además, el esquema táctico de 4-4-2 con el que los jugadores no se terminan de sentir cómodos genera una insuficiente unión entre la zona media de la cancha y el sector ofensivo. Tal es así, que en el gol de Benedetto en el segundo tiempo y producto de una jugada aislada proveniente de los pies de Agustín Rossi, el propio delantero, visiblemente ofuscado, exclamó la nula participación que tuvo hasta ese momento.
Será difícil encontrar en la historia del fútbol argentino, algún equipo campeón que posea tan pocas condiciones colectivas. Las individuales del ex América de México y del colombiano, Wilmar Barrios, aún le otorgan algunas vidas más a un conjunto azul y oro que se lo ve abrumado en cada partido que juega. Empates con rivales menores, derrotas duras contra el clásico de siempre y un panorama poco prometedor que deberá cambiar para poder campeonar.
A pesar de todas las negativas, Boca persiste como único líder del certamen local con un cúmulo de 53 puntos. Su perseguidor más inmediato que continúa siendo River Plate deberá asumir una parada bastante brava contra Rosario Central que viene de ganarle 3 a 1 a Newell’s Old Boys de Rosario y 4 a 1 a Racing. No obstante, el buen presente del millonario, al cual le resta un partido con Atlético de Tucumán, es cosa seria para cualquier contrincante y más, en condición de local. También, cabe destacar que si los comandados por Marcelo Gallardo obtienen la victoria en ambos encuentros en cuestión, Boca perdería la punta del Torneo de Primera División.


Puntajes:
Agustín Rossi (5): No se lo vio seguro en gran parte del pleito. Además, cometió el penal que le dio la igualdad a Huracán.
Gino Peruzzi (5): Brindó algunas jugadas en ataque. A pesar de ello no tuvo incidencia en el resultado del partido.
Fernando Tobio (6,5): Firme pleito del central. Jerarquía posicional durante los 90 minutos.
Lisandro Magallán (5,5): Tuvo un encuentro correcto y no quiso complicarse en jugadas divididas.
Jonathan Silva (5): Hiló algunas participaciones en ataque. En defensa, tuvo distracciones que se pudieron pagar caro.
Leonardo Jara (5): Poco del lateral derecho. Por momentos se lo vio participativo en zona ofensiva.
Fernando Gago (4): Continúa en un bajo nivel el cual el xeneize lo siente. Debe mostrar su jerarquía para que el equipo levante el rendimiento.
Wilmar Barrios (7,5): Siempre enérgico el colombiano. Un perro de presa en la mitad de la cancha.
Pablo Pérez (4): Poco y nada. Hoy Boca necesitó de los más experimentados y no aparecieron.
Cristian Pavón (4): Sigue errado en la toma de decisiones. Comenzó bien el encuentro pero luego se diluyó.
Darío Benedetto (7):
Hace lo que tiene que hacer un goleador. La única que tuvo la mandó adentro. Más no se le puede pedir.


Guillermo Barros Schelotto (4,5): El planteo vuelve a fallar a la hora de pretender juego asociado. Además, los cambios se hicieron esperar y cuando vinieron no le dieron frescura al equipo.